Xochilt Noemi Martinez de la Cruz

Xochilt Noemi Martinez de la Cruz 3º "D"


sábado, 15 de enero de 2011

Ensayo : " El poder económico de la Iglesia"

Para el siglo XVIII, la iglesia novo hispana ya gozaba de un gran poder económico que había adquirido ya gracias al dinero donado por familias ricas, a las grandes extensiones de tierra adquiridas, al usufructo del trabajo indígena ya que era la principal institución prestamista de dinero que cobraba altos intereses.

Además de dedicarse ala evangelización y alas instituciones benéficas, la iglesia era de las corporaciones principales y con mayor poder económico ya que tenia muchas formas de ingreso.


Las extensas propiedades - muchas de ellas en la mejor tierra de labor- fueron adquiridas por medio de donaciones. En aquella época, un testamento que no incluía un legado a favor de la Iglesia se tomaba como una afrenta a la religión. Esta practica era tan generalizada y aportaba tal riqueza, que en 1754 el rey prohibió que los eclesiásticos intervinieran en la redacción de testamentos y mas tarde, en 1775, que fueran herederos o beneficiarios.


Una forma en la que tenían ingresos era mediante la adquisición de propiedades las cuales recibían por medio de donaciones de gente rica la cual creía  que si portaba generosa con la iglesia se ganarían su salvación.
También se creía que si no aportabas ala iglesia era como si la desafiaran y no la respetaran, esta creencia era tan fuerte que cada vez mas, la iglesia tenia mas territorios en su poder. En un intento para que no creciera mas el poder económico de la Iglesia, el rey de España suprimió su derecho para ser herederos.

El caudal de la Iglesia también se incremento mediante el cobro de diezmos que es la décima parte de la producción o de la ganancia en algún negocio. Tan solo entre 1769 y 1779, se recaudaron por concepto de este impuesto 13.5 millones de pesos. La acumulación del dinero en efectivo propicio que la Iglesia se convirtieran en prestamistas de mineros, comerciantes y terratenientes que requerían dinero para invertir. Por este servicio se obtenían considerables ganancias producto de los réditos cobrados.

Con intención de mantener en buen estado las Iglesias los dueños de tierras, comerciantes entre otros pagaban el diezmo a la iglesia que era igual ala décima parte de sus ganancias.